| La crisis económica esta haciendo renacer con fuerza un viejo debate sobre cuál debe ser la política salarial en España. Tras los recientes cambios en la regulación del mercado de trabajo, que merman los derechos de los trabajadores, el foco de atención está igualmente situado en el papel de los salarios como mecanismo de salida de la crisis. Una salida en la que se asume que la contención (o reducción) de los salarios se traduce en un mayor crecimiento económico y una mayor creación de empleo. En este sentido, conviene recordar, aunque sea brevemente, que desde los años setenta, el discurso económico neoliberal lleva sosteniendo que los mercados laborales europeos no son lo suficientemente flexibles, ya que presentan numerosas rigideces (regulaciones como la existencia del salario mínimo, la negociación colectiva, etc.). Uno de los elementos fundamentales sobre los que recae esta rigidez, según tales postulados, es la dificultad de realizar recortes salariales como elemento de ajuste, ante una eventual pérdida de empleo. A este planteamiento se pueden añadir otros argumentos, como la idea de que la inflación está determinada por la formación de las expectativas de los agentes, de modo que los incrementos salariales se traducen en inflación futura, y con ello, un menor crecimiento económico; o que ante la baja productividad de la economía española es necesario llevar a cabo recortes salariales (que permitan seguir compitiendo sobre la base de un modelo de crecimiento, con sectores de actividad con baja productividad y bajos salarios). Bajo esta perspectiva, es evidente que, de forma casi inevitable, la única receta que se puede aplicar en materia salarial es la reducción de las rentas salariales. Sin embargo, la realidad de los salarios en España ayuda a desmontar estas afirmaciones. En los dos últimos años se ha destruido una gran cantidad de empleo, con un mercado laboral supuestamente muy rígido, y con una marcada moderación salarial, que ha caracterizado el periodo de crecimiento de la última década. Los salarios, a diferencia de los beneficios empresariales, han crecido por debajo del ritmo de crecimiento económico y la riqueza generada durante este periodo. Esto se debe, entre otras razones, a un modelo de crecimiento basado en sectores de actividad caracterizados por tener poca productividad y empleos con bajos salarios. El presente documento tiene como objetivo analizar la evolución reciente de los salarios en España. Más concretamente, se plantea conocer cuál es la situación de los salarios con respecto a las ganancias o pérdidas de poder adquisitivo, así como con respecto a su peso en la distribución de la riqueza generada (entre asalariados y empresarios). De la misma forma, también se pretende realizar una aproximación a los salarios desde el punto de vista de la competitividad, relacionando los salarios y la productividad de los distintos sectores de actividad. Finalmente, se profundiza en las diferencias salariales que existen entre trabajadores y trabajadoras. Para ello, se toma como referencia temporal el periodo 2005-2010, que permite evaluar la evolución de los salarios tanto en un periodo de crecimiento como en una etapa de recesión. En suma, se trata de aportar elementos que ayuden a comprender la evolución de los salarios, a la vez que permitan plantear una política salarial que, en tiempos de crisis, no suponga una merma de los derechos de los trabajadores y trabajadoras. VER TRABAJO COMPLETO [DESCARGAR PDF] |