| INDICE Capitulo 1. Los países de acogida, el régimen franquista y las políticas migratorias Capitulo 2. ¿Con contrato laboral en el bolsillo y los papeles en regla? Capitulo 3. Las condiciones de vida y trabajo y el papel de las organizaciones sindicales en las sociedades de acogida Capitulo 4. Entre la cultura popular y la movilización social: el asociacionismo étnico como estrategia adaptativa. Capitulo 5. No todo fue trabajo: emigración, acción colectiva y protesta sociopolítica Capitulo 6. Las mujeres y la emigración: la persistencia de viejos roles. Capitulo 7. Quedarse o volver: dilemas al final de un trayecto. INTRODUCCION ODUCCIÓN El éxito de público de Un franco catorce pesetas, película dirigida y protagonizada por Carlos Iglesias, certificó el interés de la ciudadanía por un asunto que parecía echado al olvido: la emigración española a Europa durante los años sesenta. La película se estrenó en 2006, justo cuando un millón largo de ciudadanos españoles residían en el exterior y en un momento en que el país estaba experimentando una creciente llegada de inmigración extranjera. Habiendo afectado alrededor de dos millones de personas y siendo un fenómeno relativamente reciente –lo que equivale a decir que raro es el español o española que no ha conocido a un pariente, paisano o amigo que no haya emigrado a Europa-, resulta más que comprensible el comentado interés. Sin embargo, la historiografía española hasta muy recientemente no ha prestado atención a este proceso migratorio. El éxodo masivo a Europa había sido analizado por demógrafos y economistas y algo más tarde, por algunos sociólogos. A finales de los años noventa las publicaciones españolas de carácter histórico sobre la cuestión a duras penas representaban un puñado, limitándose a los estudios de Rubio, Vilar o Fernández Asperilla. Ha sido en esta primera década del siglo XXI que ya acaba cuando han comenzado a proliferar artículos y monografías de investigación. Así, Fernández Vicente consagró su tesis doctoral al análisis de la política franquista de emigración y Natacha Lillo se concentró en la suya, en el estudio de un espacio de la periferia de París –la Plaine Saint Denis- ocupado por españoles desde la segunda década hasta los años ochenta del siglo XX. Debemos subrayar que tanto Fernández Vicente con Lillo trabajan en la universidad francesa y los trabajos mencionados fueron publicados en francés, lo que constituye un hecho notable. En efecto, pues, durante mucho tiempo, la obra de referencia sobre la inmigración española en Francia, editada en el Hexágono, ha sido el libro de Taboada-Leonetti y Guillon que no era exactamente un trabajo historiográfico. Y eso porque tanto la historiografía como el hispanismo franceses han concentrado su atención de manera casi exclusiva en el exilio de 1939. Lo que ocurre en la historiografía francesa con respecto de la inmigración española en Francia, puede decirse de Suiza o Alemania, salvo por el hecho de que en ambos países no existe, lógicamente, el interés francés por el exilio republicano. En el caso helvético, por ejemplo, el balance no va mucho más de lo efectuado por un par de investigadores, que como en el caso de Fernández Vicente y de Lillo, también son de origen español. Se trata de Sebastián Farré, a cuyos trabajos nos vamos a referir un poco más abajo, y de Luis Calvo Salgado. Por otro lado, una serie de tesis doctorales pusieron sobre la mesa el tema de la emigración española a Francia, Suiza y Alemania, los tres principales países europeos receptores de inmigración española durante el franquismo. Se trata de los trabajos de Esther Sánchez, el ya citado Sebastián Farré y Carlos Sanz, respectivamente. En realidad ninguno de los tres es una monografía sobre la emigración. Por el contrario, se trata de estudios que se ubican en el ámbito disciplinario de la Historia de las Relaciones Internacionales. Sin embargo, un enfoque abierto de la materia les ha llevado a entender el asunto de la emigración como parte de las relaciones bilaterales entre la España franquista y los gobiernos francés, alemán y suizo de la época6. En torno a esas tesis doctorales, estos tres autores han elaborado estudios en forma de artículos o documentos de trabajo, esta vez dedicados de manera central a la emigración. Sánchez se ha referido a los asalariados españoles de cuello blanco en Francia. Farré ha estudiado la movilización política de los españoles en Suiza, así como su inserción en la sociedad y el mercado laboral helvéticos (en este caso, en colaboración con Babiano). Finalmente, Sanz ha analizado la emigración irregular (a partir de un trabajo pionero nuestro, referido al conjunto de los países de acogida) y la actividad antifranquista de los españoles en la República Federal de Alemania Por su parte, aunque sin responder a un enfoque estrictamente histórico, Laura Oso, ha estudiado un fenómeno, que, sin embargo, en lo sustancial ya pertenece al pasado. Se trata de la abundante presencia de mujeres españolas en un nicho específico del mercado laboral francés durante los años sesenta y setenta del siglo XX, como son el servicio doméstico, las porterías y la limpieza de locales y oficinas. Por otro lado, la revista Migraciones & Exilios, que comenzó a publicarse precisamente en 2000, ha recogido asimismo una serie de artículos sobre la cuestión que ahora nos ocupa, aunque el exilio de 1939 ha tenido una mayor presencia como objeto de estudio en este anuario. También Alicia Alted reunió un conjunto de textos en el volumen aparecido con ocasión de la exposición De la España que emigra a la España que acoge, organizada por la Fundación Largo Caballero9. Por nuestra parte, a lo largo de esta década hemos publicado una serie amplia de artículos y otros trabajos en los que hemos abordado de manera parcial cuestiones, algunas de las cuales ahora retomamos en este libro. Hemos investigado así sobre asuntos muy diversos: el asociacionismo étnico, la inserción laboral de los españoles, la acción colectiva de los emigrados, el papel jugado por las mujeres en la emigración, las estrategias migratorias, el retorno, las fuentes documentales de la emigración o, como hemos mencionado un poco más arriba, el fenómeno de la irregularidad10. En todo caso, salvo el libro de Vilar y alguno de los trabajos reunidos por Alted, que acabamos de citar, todos los estudios aparecidos hasta ahora se han caracterizado por abordar cuestiones concretas relativas siempre a un país de acogida determinado. Esto ha resultado casi inevitable para poder avanzar en la investigación, dados los niveles iniciales de conocimiento en los que nos encontrábamos. Nosotros queremos dar un giro con este libro. De manera que analizamos el fenómeno de la emigración a Europa en su conjunto. Lo hacemos así, porque pensamos que más allá de variantes nacionales en cuestiones tales como la política de inmigración o el mercado laboral, por ejemplo, nos enfrentamos a un único proceso histórico. Es necesario, en consecuencia, un enfoque de tipo holístico. El segundo aspecto distintivo de la obra que ahora presentamos, es el propio prisma historiográfico. Hemos optado por la perspectiva de la Historia Social, en el bien entendido de que ésta no representa un paradigma único y cerrado. Creemos que esta opción, más allá de la Demografía o del análisis económico, ofrece grandes potencialidades para la comprensión del fenómeno migratorio. Pensamos que los emigrantes españoles, como cualquier otro emigrante, no sólo se desplazan para trabajar, movidos por las políticas migratorias y atrapados en la lógica de la elección racional que lleva a la búsqueda de un salario más alto en el extranjero. Frente a ello creemos que, a pesar de una serie de constricciones, se trata de agentes capaces de diseñar estrategias y de ser sujetos en la acción colectiva. El libro que ahora presentamos recoge una monografía de investigación y responde a los cánones habituales en esa clase de trabajo. De ese modo, hemos partido del análisis de la bibliografía existente, para luego acceder a una serie amplia y diversa de documentación. Hemos tenido así, ocasión de consultar y contrastar fuentes de archivo, hemerográficas y testimonios personales. Todo ello con el objeto de contribuir con nuevos y más amplios conocimientos del proceso estudiado. El libro está organizado en siete capítulos. En el primero hemos abordado las políticas migratorias, tanto de España como país emisor, como de los países de acogida. En general, en éstos, se puede decir que dicha política oscila entre dos polos: el asimilacionismo francés y la política alemana de rotación de la mano de obra extranjera. El capítulo dos lo hemos dedicado al fenómeno de la emigración irregular, porque, frente a la creencia común y como ya descubrimos anteriormente, nos parece un elemento central del proceso migratorio de aquellos años. En el capítulo tres estudiamos las condiciones de trabajo en los mercados laborales de los países de acogida, así como las condiciones de vida. En este segundo aspecto nos hemos detenido especialmente en el ámbito del alojamiento y la residencia, en la medida en que el trabajo y la vivienda -junto a la escuela para el caso de los niños- son los dos mecanismos principales de integración social. Por supuesto en la esfera del trabajo, hemos tratado de analizar el papel de los sindicatos en las sociedades de acogida. Porque los sindicatos en el Estado Social de Derecho, en primer lugar son el principal mediador de los trabajadores en el mercado laboral, incluidos los trabajadores emigrados. Y en segundo lugar porque la sindicalización resulta asimismo un buen indicador del nivel de integración de los trabajadores inmigrantes. En este caso los españoles. En el capítulo cuatro estudiamos el asociacionismo étnico. En realidad no se trata de un fenómeno singular, pues en casi todas las grandes colonias de emigrados –españoles o no- de los siglos XIX y XX ha aparecido este tipo de asociacionismo. Sin embargo, hemos querido indagar sobre el papel que ha jugado entre los españoles en Europa, pues como se verá, ha resultado un mecanismo adaptativo de cierta importancia. En el capítulo cinco hemos abordado otro aspecto de la acción colectiva de los emigrantes, como fueron las protestas laborales, la movilización y la organización de carácter político y social. Quizás sea este ámbito el que mejor muestre a los emigrantes como agentes, capaces de articular estrategias y de tomar opciones más allá del propósito de trabajar pare reunir unos ahorros y retornar cuanto antes a España. El capítulo seis está destinado al estudio del papel de las mujeres en la emigración. Aunque en el capítulo correspondiente a las condiciones laborales, hemos tratado de subrayar las características específicas del trabajo de las mujeres emigradas, aquí se analizan los discursos del estado franquista, de la Iglesia católica y de las organizaciones étnicas sobre la mujer española en la emigración. Asimismo nos referimos a la participación femenina en la actividad política y en el asociacionismo étnico, y nos detenemos en el papel de las mujeres como proveedoras de bienestar en las colonias de emigrados. Por último, en el capítulo siete estudiamos el fenómeno del retorno. Porque el retorno, a fin de cuentas, es la meta perseguida por todos los emigrantes, el fin último de las estrategias migratorias. De manera que, se produzca o no, se lleve a cabo antes o después de lo esperado, resulta un aspecto fundamental del proceso migratorio. Hemos observado que dicho retorno se produjo en diferentes momentos, siendo el más significativo el que tuvo lugar con ocasión del estallido de la crisis económica internacional de 1973. Asimismo, hemos tratado de dilucidar las condiciones en las que el retorno se ha producido. Este libro forma parte del programa de actividades del Centro de Documentación de las Migraciones, de la Fundación 1º de Mayo durante 2009, que cuenta con la ayuda de la Dirección General de la Ciudadanía Española en el Exterior, del Ministerio de Trabajo e Inmigración. En este contexto hemos redactado esta obra y hemos realizado el trabajo de campo. Sin embargo, basta observar el volumen de documentación consultada y el número de archivos visitados, que aparecen citados al final del libro, para comprender que la investigación ha sido posible gracias a que durante años hemos ido acumulando notas y material de distinto tipo. Además, nuestro trabajo en el Centro de Documentación de las Migraciones (antes Centro de Documentación de la Emigración Española) a lo largo de catorce años nos ha permitido un contacto muy fluido con las diversas colonias de emigrados españoles en Europa. Hemos conversado con ellos, participado en sus actividades, viajado a sus lugares de residencia (en Francia, Alemania, Suiza, Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Reino Unido). En definitiva, podemos decir, que hemos realizado un extenso trabajo de observación participante. Esta prolongada observación participante nos ha proporcionado el acceso a un número de informantes tan elevado que resulta poco común en las monografías de investigación. Aunque a lo largo del libro hacemos referencia explícita a una serie de entrevistas con protagonistas de nuestra historia, en realidad hemos podido acceder a un volumen más extenso de testimonios. De manera que, más allá de la amplia documentación consultada, la observación participante a la que nos referimos ha resultado fuertemente inspiradora de nuestro trabajo. Debemos mucho, por lo tanto, a las decenas de hombres y mujeres emigrados y retornados españoles que hemos conocido y tratado durante estos años. Edita: Ediciones GPS y Fundación 1º de Mayo Madrid 2009 ISBN: 84-87547-12-4 Depósito Legal: M-47197-2009 Para adquirir esta publicación: erodriguez@1mayo.ccoo.es |